Varios días despues me he propuesto escribir aunque no sé si hago bien o mal porque me mueve a ello el asombro y la indignación consiguiente ante unos comentarios de unos tertulianos televisivos que a mí entender son cuanto menos chocantes incluso en esta época de progresia tonta que me ha tocado, nos ha tocado, vivir.
Vivir o aguantar.
Y digo que no sé si hago bien o mal porque, como siempre, voy a acabar por politizar dichos comentarios. En fín, yo escribo y allá penitas...
Los comentarios en cuestión es la supuesta indignación ante el hecho de que vamos a importar (a contratar, mejor dicho) médicos de Polonia, teniendo en cuenta que muchos médicos españoles han tenido que emigrar a Portugal y, creo recordar que dijeron, al Reino Unido porque en España a los pobres no les daban bola... ¡Qué indignante! ¡Que desastre nacional! ¡Médicos polacos usurpando el trabajo a los nacionales...!
Mi asombro: ¿Cuando los inmigrantes ocupan trabajos menos cualificados no impiden a los españoles trabajar en esos puestos? ¿No ocurre que esos trabajos, ocupados en gran parte por trabajadores extranjeros, no pasan a remunerarse muchísimo menos que antes con lo que un español no puede subsistir con esos salarios? ¿Por qué nos indignamos cuando los problemas afectan a la gente con profesiones más influyentes o con más aceptación social?
¿Qué ocurrirá cuando lleguen periodistas extranjeros a las redacciones de periodicos, radios y televisiones? ¿Qué dirán entonces los integrantes de tertulias como la que se indignaba con el tema de los médicos?
A lo mejor, o a lo peor, ocurre como con el tema del terrorismo de Eta; hace años, no tantos, cuando mataban militares, policias, guardias civiles, funcionarios de prisiones, gente que pasaba por allí, etc. ¿Cuál era la respuesta de la opinión pública? ¿Qué reacciones y redacciones tenían por aquel entonces las lumbreras que hacian los editoriales de los distintos medios de comunicación? ¿Qué decian los intelectuales cuando se enterraba a las victimas en secreto para no molestar?
Y esta situación, ¿Cuándo empezó a cambiar? lamentablemente cuando los terroristas cambiaron su punto de mira al elegir a sus victimas: políticos, periodistas, jueces y fiscales, etc.
En conclusión, para la inmensa mayoria de la opinión pública no tienen los mismos derechos civiles ni la misma consideración como personas un limpiacristales que un médico, y tampoco tienen el mismo derecho a vivir un guardia civil que un político.
Ahora es cuando me llamaran facha.
¡Hala, a dormir!
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- 2006-01-22 @ 18:37:21
anroroju
Gracias por tus palabras en mi blog.
Saludos.
Rosa.